Auschwitz & Birkenau – El infierno nazi | Polonia

“Those who cannot remember the past are condemned to repeat it.”

Hola a todos desde la rutina. Septiembre ha llegado y otro verano que se nos ha escapado entre los dedos de las manos. Si os soy sincera, empiezo la rutina con fuerza y sobre todo, con motivación. Durante estos dos meses pasados, he conseguido y he cumplido planes que tenía entre ceja y ceja desde hace tiempo; y no sabéis lo bien que sientan las cosas cuando salen tal y como te propones. 🙂 A parte de eso, mi verano ha sido tranquilo y muy bueno para seguir dando pasos y centrarme ahora en mi nueva etapa. Cracovia, poco a poco va quedando en el pasado, pero con nuevos planes de volver ASAP (As soon as possible). Porque como diría Beret, “Al lugar donde fuiste tan feliz siempre regresarás”.

IMG-20170527-WA0025

Hoy os escribo sobre un tema un tanto delicado. Da igual los años, los meses o los días que hayan pasado desde que uno visita Auschwitz, lo que allí se ve y lo que allí se siente, no se olvida.

Sé que para algunos de vosotros probablemente la visita a este “lugar” sea una opción extraña, que nunca entraría dentro de vuestros planes. Aunque sabía que iba a ser incómodo y amargo pisar allí, también era importante para mí observar el lugar que tuvo un impacto tan significativo en nuestra historia.

1 millón es un número que a simple vista es grande, tiene muchos ceros, es sencillo de pronunciar… Pero cuando detrás de ese número hay una vida, una persona, una familia y mucho sufrimiento, esa cifra termina convirtiéndose en algo más que un número.

 

No quiero, ni pienso entrar en temas políticos, religiosos o ideológicos.  Quiero hablar de personas, de mujeres y hombres y de lo que el ser humano puede llegar a hacer.

DSC_8947

Más de 1,1 millones de personas fueron asesinadas en Auschwitz. (1940 – 1945)

DSC_8998Aquel día lo recuerdo como si fuera ayer. Era una mañana fría y gris de marzo y tras el madrugón, la sensación de mi cuerpo comenzaba ya a ser inquieta. Cogí un autobús desde Cracovia que nos dejó en una explanada en la que no paraban de llegar autobuses con personas de todos los rincones del mundo. Era parecido a cualquier parking de cualquier parque temático. Cada uno con su mochila, su chubasquero, su bocata (que luego pocos se atreverían a comer después de lo que allí se ve y se escucha), su botella de agua y preparados para un día de excursión organizada y previamente pagada. Casualmente, uno de esos autobuses pertenecía a un grupo de judíos que provenían de Israel. La piel de gallina cada vez que me cruzaba con ellos y veía una multitud unida con la bandera judía sobre sus espaldas y lágrimas a cada paso que daban.

Es curioso como lo que fuera parece la entrada a cualquier urbanización, va tomando “forma” a medida que se avanza en la visita y va convirtiéndose en un infierno que se quedó en la tierra.

DSC_8869.JPG

Puede que muchos vayan para presumir de haber estado en el campo de concentración más famoso de la historia, otros por subir a Facebook un selfie en esas vías de tren tan famosas o que otros, pasen por la cámara de gas como pasa Pedro por su casa (siento la crudeza, pero os aseguro que en muchos casos es así), pero muchos otros hemos podido imaginar y sentir allí, una pequeñísima parte del horror que allí vivieron más de un millón de personas hace tan solo 72 años.

El hecho de llevar unos cascos para escuchar al guía, ver a los demás grupos entrando en otros barracones, las cámaras de fotos disparando como locas y un abrigo de plumas que te mantiene bien calentito ante el frío gélido de Polonia, hace que la visita sea precisamente eso: una visita.

DSC_8983

Sin embargo, la segunda vez que fui a Auschwitz, como ya me sabía la guía casi de memoria, hice un experimento. Cuando dejé la puerta principal con su mensaje escondido a mi espalda y me encontraba en medio de dos barracones, me quité los cascos. No se escuchaba nada. Un inmenso silencio cubría todo el campo de concentración. Solo las pisadas de los turistas se oían a lo lejos. Era aterrador. Fue ahí, cuando, a pesar de todas esas cosas que convertían aquello en esa “visita”, comprendí, un poco más, lo que significaba pisar ese suelo. El mismo que habían pisado mujeres y niños que ya no están. Por el que se habían arrastrado miles de hombres y sobre el que habían muerto por el simple hecho de ser algo que, en ocasiones, ni ellos eligieron.

A principios de este año se cumplieron 72 años de la liberación del campo, de la liberación de ese infierno que vivió para matar. 72 años de la pesadilla de la que muchos no han podido despertar.

Como dijo el poeta y filósofo Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana: “Aquel que no recuerda la historia, está condenado a vivirla de nuevo”. Ojalá no olvidemos y ojalá no tengamos que vivir nada parecido.DSC_8861.JPG

Ya el cartel de la entrada produce escalofríos. Arbeit macht frei, “El trabajo os hará libres”.

Esta es la puerta principal del campo, donde cruzaron todas y cada una de las víctimas. Los prisioneros entraban engañados y a la fuerza pensando  que iban a los campos de trabajo, pero en realidad este era un campo diseñado para el exterminio en masa. Menos del 10% que caminó a través de estas puertas consiguió sobrevivir.

Todo el campo estaba rodeado por puertas y dobles alambradas de púas con cercas electrificadas.  A eso se le sumaba los numerosos guardias armados y perros entrenados para atacar en caso de que alguien intentase escapar.

DSC_8928

Este es uno de los barracones, todavía de pie. Más de 1.000 prisioneros fueron retenidos en un solo cuartel.

Desde las ventanas del barracón, todo lo que se podía ver eran las puertas, las cercas y las torres de vigilancia donde los soldados se sentaban con ametralladoras esperando para disparar a cualquiera que saliera de la línea.

El miedo estaba en todas partes.

DSC_8936

Este es un patio entre dos cuarteles. Si miráis de cerca podréis ver como las ventanas de estos cuarteles están tapiadas. Los soldados no querían que los prisioneros vieran lo que estaba pasando en este patio. En ese muro es donde se llevaron a cabo ejecuciones en masa.

Dentro de los barracones, hay un monumento a todos los objetos personales robados de las víctimas. Había pilas de miles de zapatos, maletas, gafas, cepillos para el pelo, artículos para el hogar, juguetes, incluso cabello humanos que habían sido cortados por los nazis antes de las ejecuciones y recogidos. Fue uno de los momentos más chocantes. Pude escuchar llantos y lloros de gente que se derrumbaba al ver la dura realidad delante de nuestros ojos.

DSC_8967

DSC_8957.JPG

DSC_8963

A continuación, estaban las cámaras de gas. Los hornos todavía siguen allí casi intactos.Esta era la habitación real. A los prisioneros se les entregaba una barra de jabón, una toalla, y se les ordenaba ir a duchar. Pero en realidad, el cianuro era lo que salía a través de estas ventanas del techo. Otra de las cosas impactantes en esta visita es la inmensidad de arañazos que todavía ser pueden ver en las paredes.

DSC_9004

DSC_9005

Con el paso del tiempo, los nazis se dieron cuenta de que Auschwitz no era lo suficientemente grande como para sostener a todos los prisioneros, así que decidieron crear un segundo campo, Birkenau.

Construyeron una vía de tren que corría directamente hacia el centro del campamento para una deportación más rápida de los judíos.DSC_9010

Si estuvieras de pie hombro con hombro en un vagón de un tamaño normal, tal vez 20 personas podrían entrar. Los nazis llenaron un mínimo de 80 personas en estos vagones. Fueron retenidos en estos trenes muchas veces durante más de una semana mientras eran transportados a Birkenau. No tenían acceso a comida, agua, o aseos durante el viaje. La mayoría ni siquiera sobrevivió al viaje al campo.

Birkenau me impactó mucho. Además, la primera vez que fui, a parte del frío que calaba los huesos, anochecía pronto y no había casi gente. La inmensidad del campo impacta. Aunque la mayoría de los barracones fueron destruidos, se puede ver donde se encontraban.

Antes de su huída, los nazis destruyeron el crematorio para intentar ocultar sus crímenes.

DSC_9051

Después de que los prisioneros fueran gaseados en los crematorios, los cuerpos tenían que ser transportados a los hornos para quemarlos. Los nazis no querían hacer un trabajo tan horrible, así que encomendaron que los otros prisioneros lo hicieran. Estos prisioneros recibieron el nombre de Sonderkommando. Los Sonderkommandos fueron separados de los otros prisioneros y nunca vivieron más de 6 meses debido a que los nazis no querían que la palabra se extienda sobre lo que realmente estaba sucediendo

Los barracones primitivos donde vivían los prisioneros en Birkenau eran muy serios. He leído algunas memorias de Auschwitz y Birkenau y los escritores las describen al detalle.

Los prisioneros dormían en estas literas de tres “plantas”. Las literas son sólo tablas de madera dura sin colchones o a veces con paja para amortiguar. La litera inferior era sólo suciedad y ladrillo. No me puedo hacer a la idea de cómo podían dormir ahí con el frío polaco y  cómo tenían después que levantarse a la mañana siguiente y hacer el trabajo duro todo el día. (Contando con la mínima alimentación que tenían).

DSC_8954

 

Cada litera es del tamaño de una cama de metro 80. Así que dos personas podrían encajar en cada nivel. Pero no. Un mínimo de ocho personas estaban abarrotadas en cada nivel. 

Cuando la noché cayó, nadie quedaba en Birkenau. El silencio consiguió crearme un vacío y una angustia que pocas veces he experimentado. Tras recorrer la mayor parte de aquel inmenso campo, decidimos poner camino de vuelta a Cracovia, cenar para desconectar y meditar un poco más sobre la experiencia que habíamos vivido aquel día.

DSC_9075.JPG

Muchas veces busco memorias e historias de supervivencia de la Segunda Guerra Mundial. Si vosotros estáis buscando más información sobre Auschwitz, Birkenau, y de la Guerra de una cuenta de primera mano, aquí están tres de mis memorias favoritas:

  • El escondite
  • Dos hermanas en Auschwitz
  • Ininterrumpido – No es sobre Auschwitz, sino una historia asombrosa de la supervivencia de la Segunda Guerra Mundial.

Si tenéis otras recomendaciones para mí, me encantaría escucharlas. Me las podéis recomendar abajo en los comentarios o a través de mi correo: patriciaalvaro7@gmail.com

* * *

Si has llegado tan lejos, muchas gracias por leerme.

Fue una época en nuestra historia muy dura, pero creo que también es importante que seamos conscientes de ello y que no lo olvidemos.

DSC_8871

¡Hasta la próxima!

 

* * *

Otras consultas:

Apuntes importantes para vuestra visita

Lo primero que debéis saber es que hay dos lugares a los que podéis acceder: Auschwitz I y Auschwitz II – Birkenau. Son dos campos diferentes ubicados a 3km el uno del otro. La entrada es gratuita si vais por libre, aunque recomiendan la visita guiada para entender mejor la historia (hay grupos en castellano). En temporada alta es muy aconsejable hacer la reserva previa incluso si vais a vuestro aire, ya que el acceso a Auschwitz I es limitado. De hecho, no se puede entrar por libre entre las 10h y las 15h (sólo grupos guiados). En total, reservad al menos 3,5 horas para la visita completa.

Cómo llegar a Auschwitz

Tour organizado

La forma más sencilla es ir con un tour contratado, no te preocupas de nada, te llevan y te traen. Lo malo es que también es la opción más cara. Hay muchas agencias que realizan este tour que incluye transporte y visita guiada en español al campo de concentración. Yo lo hice por libre, pero si buscáis comodidad, contratad agencia.

  • Precio: ronda los 120 PLN i/v (30 € aprox.), incluyendo guía en Auschwitz.
  • Tiempo: 1 h. 15 min. aprox. por trayecto.
Tren

Para ir en tren tenéis que ir desde la estación central de Cracovia al pueblo Oświęcim que es donde se encuentra Auschwitz. Por lo tanto el trayecto que tendréis que hacer será Kraków Główny -> Oświęcim. Una vez allí tendréis que andar unos 25 minutos hasta el campo de concentración o bien coger un bus local que os lleve allí.

Los trenes salen normalmente cada hora y tardan una hora y cincuenta minutos  en llegar (para 60 kilómetros, sí). El precio por trayecto varía dependiendo de si es tarifa normal o web. De todas formas, para ver los horarios y precios concretos de los trenes podéis visitar la siguiente web.

  • Precio: entre 9.50 PLN la tarifa normal y 15.60 PLN la tarifa web (entre 2.5 € y 4 €) por trayecto.
  • Tiempo: 2 h. 15 min. por trayecto.
Autobús

En este caso la frecuencia es mayor, tienes buses cada 20 o 30 minutos. La mayoría de los autobuses salen de la estación central de Cracovia (Bus Kraków M.D.A.), aunque suelen tener más paradas por la ciudad. Además de tener una mayor frecuencia que el tren, los buses también tardan menos; una hora y media aproximadamente.

Todos los buses paran en la estación central de trenes (Oświęcim, Dworzec PKP). Sin embargo, y es otro punto a favor de este medio, muchos de ellos también tienen parada en el propio campo de concentración. Tendrías que mirar que tengan una parada en “Oświęcim, (Muzeum) ul.Leszczyńsk”.Si queréis ver horarios y precios actualizados podéis consultarlos en esta web.

  • Precio: 12 PLN (3 €) por trayecto.
  • Tiempo: 1 h. 30 min. por trayecto.

 

Precios Auschwitz:

  • Entrada por libre: gratis en ambos campos.
  • Tour guiado en diferentes idiomas: Las visitas guiadas en castellano duran 4 horas y cuestan 40 PLN (10 €) o 30 PLN (7.5 €) con tarifa reducida. Esta visita guiada incluye la visita de Auschwitz I y Auschwitz II-Birkenau, auriculares para oír las explicaciones del guía y traslado entre Auschwitz I y Birkenau. Dependiendo del mes en el que vayas, las visitas comienzan a unas horas u otras:
    • Abril, mayo, junio, septiembre y octubre: 10:45, 12:15 y 13:45.
    • Julio y agosto: 10:30 y 14:30.

    Reducida: 35 zloty. Suele haber de 2 a 4 horarios para grupos en castellano cada día. La visita es de 3h 30′, incluyendo ambos campos.

  • Parking Auschwitz I: 8 zloty todo el día. (2 euros)
  • Parking Auschwitz II: parking grande 2 zloty/hora. Parking pequeño, cercano a la entrada, gratuito.
  • Bus lanzadera entre ambos campos: gratuito

Horarios de Auschwitz

  • Diciembre a febrero: 8:00 – 15:00.
  • Marzo y noviembre: 8:00 – 16:00.
  • Abril y octubre: 8:00 – 17:00.
  • Mayo y septiembre: 8:00 – 18:00.
  • Junio a agosto: 8:00 – 19:00.

 

Enlaces de interésweb oficial | reservas | tour virtual

Mapas y gráficosinfografía El Periódico | ushmm.org

Actividad relacionadatour en castellano con transporte incluido desde Cracovia

IMG_20170408_151412_878

 

 “Vivimos para evitar que el horror se repita” – Supervivientes del campo nazi de Auschwitz


Comments

10 responses to “Auschwitz & Birkenau – El infierno nazi | Polonia”

  1. Excelente reportaje, bravo!!! Logras transmitir mucho.

    Liked by 1 person

  2. María José Avatar
    María José

    Es horrible lo que unas personas pueden hacer a otras.
    Saludos

    Liked by 1 person

  3. Hay coraje contra el ser humano. Como especie somos peor que los depredadores. Abrazo y rosas

    Liked by 2 people

  4. Hola Patricia, gran post, realmente sobrecogedor. Algún amigo mio ha ido y me ha descrito algo muy parecido. A mi me preocupa mas que esto siga pasando a otra escala. Miles de personas mueren cruzando el mediterráneo. Intelectuales como Saramago o Gala han dicho: “Palestina es como Auschwitz”. La historia se repite y siempre miramos a otro lado
    http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_1902000/1902254.stm

    Liked by 1 person

    1. Toda la razón. Que los medios no nos lo transmitan tal y como es, no quiere decir que no esté pasando. Una verdadera pena..

      Like

  5. muy boniico una pena todo saluditos dede la republica del congITOO

    Liked by 1 person

  6. Me alegra encontrar a gente que se enamoró de Cracovia tanto como yo. Me identifico con todos y cada uno de tus posts allí. Me planteé hacer Erasmus en la ciudad, y tús artículos me han convencido del todo.
    Un trabajo impresionante, enhorabuena 🙂

    Liked by 1 person

    1. Muchas gracias Alba! Me alegra que te hayas sentido identificada. Un saludo desde Madrid 🙂

      Like

  7. […] Auschwitz & Birkenau – El infierno nazi | Polonia […]

    Like

Leave a comment