‘Calcular tu sueldo en viajes y otras formas de ser feliz’ Welcome to my life-
Y es que hace pocos días cobré el primer sueldo de mi nuevo trabajo. Sólo los que se han arruinado durante el Erasmus (99,9%), entenderán de qué tipo de alegría hablo.
El caso es que meses atrás, mientras estaba en otras prácticas, me pasaba exactamente lo mismo. Día que cobraba, día que cacharreaba y planificaba nuevos viajes. Los que ya me conocéis sabréis que a mi el irme de compras me aburre, y teniendo a mi hermana que es una loca de la ropa, lo tengo fácil. Los móviles y otros cacharrillos del estilo me los cargo con mirarlos, así que ese es un gran motivo por el que decido no destinar ni un céntimo a este tema. Las cenas caras postureo las cambio normalmente por sitios baratitos o cena en familia y aunque me encanta comer y cenar fuera de casa, me controlo bastante. ¿El plan coche? El plan coche va con la calma… Por ahora, sigo agarrándome al hilito de esperanza de que mi rojito reviva.

Total, que a partir de hoy me toca ir mirando nueva aventurita. ¿Cual será? (Se admiten recomendaciones en comentarios). Que aunque no sea gallega, a mi también me entra morriña viajera…
Y con esta palabra (morriña) me derivo en otro tema que es del que os venía a hablar.
El otro día encontré una Web llamada 101 Viajes Increíbles con una serie de términos en varios idiomas que como tal, no tienen una traducción en el diccionario español.
El castellano tiene más o menos 100.000 palabras. Sin embargo, decir que nuestro idioma -o cualquier otro-, tiene la riqueza suficiente como para expresar toda la experiencia humana, es simplista. Por lo tanto, aquí os dejo unos ejemplos en los que otras lenguas han encontrado la palabra exacta y la nuestra se ha quedado corta.

Mokita (tribus Kiriwina) Utilizado por las tribus de la isla Kiriwina, parte de las Islas Trobriand, designa “aquella verdad que todo el mundo sabe pero nadie habla”, lo que se dice, un secreto a voces.
Wanderlust (Alemán) Wanderlust proviene del alemán y es la suma de deseo + caminar. Pero la traducción imprecisa (no existe una palabra equivalente en español) sería “un fuerte deseo por conocer y explorar el mundo”. Así que si sentimos ganas de recorrer el mundo, lo que sentimos, no es ni más ni menos que wanderlust.
Mamihlapinatapai (Yagan) Tristemente, una palabra que no escucharemos en uso, porque pertenece al idioma de los indígenas Yámanas de Tierra del Fuego, de los cuales hoy ya no quedan hablantes y que a futuro, no tendrán descendencia pura. Mamihlapinatapai significa “una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar”. Vamos, esa sensación-momento que todos pasamos, al menos en algún “ratico” de la vida, que tantas poesías habrá generado, pero que los yámanas resumieron con precisión.
Pochemuchka (ruso) Desde la óptica viajera, todos somos un Pochemuchka en algún momento: “aquella persona que formula muchas preguntas”.
Serendipia (inglés) El término serendipia tal vez no es tan desconocido. Deriva del inglés serendipity, un neologismo nacido a su vez de un cuento, que hoy significa “un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta”. Es una palabra aplicable a tantos descubrimientos realizados también por exploradores que encontraron viajando aquello que no buscaban.
Dépaysement (Francés) El sentimiento de no estar en el país de uno (se me ocurre que en español estaría relacionada con el desarraigo). Es algo que curiosamente, creo que se llega a sentir aún años después de estar lejos. Y es que parece que eso de nacer y estar años en un mismo lugar deja huellas imborrables.
Fernweh (Alemán) sentir nostalgia por un lugar en el que nunca has estado; ese deseo irrefrenable de conocer lugares nuevos, de no deshacer nunca tu maleta y viajar a quién sabe dónde.

Si queréis ver más palabras sin traducción, os las dejo aquí abajo:
De todos estos términos, me he centrado en Fernweh. Al contrario que la morriña, que supone echar de menos el estar en tu hogar, Fernweh es la tristeza de NO hallarse lejos, es el deseo de conocer lugares nuevos, el ansia de viajar por el mundo.
Yo no me siento identificada con esta palabra al 100% ya que en mi casa me siento cómoda y feliz. Así que he dado mi propio sentido al término como la nostalgia de lo que no conocemos todavía. Eso sí que creo que nos pasa a muchos, sobre todo a la gente que tanto le gusta moverse y salir de su zona de confort.
Fue un amigo quien me habló de esta palabra por primera vez. Él me contó que lo que más le gustaba de los viajes no eran los paisajes impresionantes, si no la sensación de estar lejos.

En mi caso, en cada viaje también me quedo con la sensación de sentirme en un lugar distinto pero sobre todo con la esencia característica de cada lugar. Sigo firme a aquella frase que escuché un día y que dice: “Un olor es la más barata y rápida máquina del tiempo”. Y qué razón. Qué fácil es teletransportarse cuando te viene un aroma a algo que ya has vivido.
Y vosotros, ¿padecéis Fernweh? 😉

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