Encontrar piso en Berlín, ¿misión imposible?

A 2.315 kilómetros de casa… 

¡Buenos días de sábado! Os escribo desde mi nueva casa. Sí, ese piso que me ha llevado 3 meses encontrar. Tenía gran parte de esta entrada guardada en el borrador esperando al día que pudiera publicarla con el fin de ayudar un poquito a la gente que se encuentra desesperada pasando por esa situación de estrés e impotencia.

Encontrar tanto un piso como una habitación en Berlín es difícil y cada vez lo será más jeje. Desde que puse un pie en Berlín por primera vez, un 18 de noviembre de 2018, casi 5 meses atrás, supe que iba a ser un reto buscar un lugar para vivir, algo que parece (y es) demasiado básico, pero nunca pensé que fuera a ser tan complicado. Leyendo esto, no quiero que os desesperéis de antemano porque, sinceramente, se acaba saliendo de esa estresante situación. También depende mucho de la idea que tengáis en mente y con lo que os queráis conformar… Yo soy bastante exigente conmigo misma y tenía una idea muy fija y clara en mi cabeza, por lo que me ha costado mucho dar con ello, pero sabe incluso mejor cuando tienes algo que supera tus expectativas.

Soñé mucho tiempo con una habitación así. No es extremadamente grande ni será la mejor del mundo, pero me siento realmente en casa y tengo todo lo que necesito: una cama con las sábanas más guays de todo Alemania (me las compró mi madre), mis plantas, una ventana grande por la que entra mucha luz, mi balcón donde espero coger un poco de color cuando llegue el sol, mi mesa de estudio, muchas de mis fotos repartidas por toda la habitación que me dan viiiiiida. Mi independencia. La casa está ubicada en Ostbahnhof, la antigua estación central. Tengo el río y el muro de Berlín a un minuto donde me suelo hacer intentos de running que acaban en paseos y fotos del atardecer en una zona tan bonita y tranquila donde aun se pueden ver y sentir algunas cicatrices de la historia.

Como diría Pereza: “Qué bien estoy, quién me lo diría…” Este momento chicos, pensé que nunca llegaría, pero, tarde o temprano, con paciencia y algo de suerte, se alcanza.

Proceso de búsqueda – Mi experiencia

Si algo me enerva de Alemania, en general, son los temas burocráticos. Necesitar mil papeleos en cadena de los cuales si uno de ellos se retrasa no puedes continuar. Si paralelamente tienes presión por parte del trabajo, como en mi caso, de tu compañía de móvil, de tu cuenta de banco, o ya de tu propia paz mental, el proceso se complica aun más.

En el tema de mi búsqueda de piso que es en lo que me voy a centrar, es realmente complicado cuando eres nuevo en Berlín. Hay mucha demanda para una irregular oferta. Mucha gente que me decía: Pati en Madrid también es complicado encontrar piso. No lo pongo en duda, sólo puedo contar mi experiencia y, por suerte, en Madrid aún no me ha tocado buscar. Lo que sí sé, es que quí, aunque tengas dinero y estes dispuesto a pagar ‘lo que sea’, tu visita se sortea entre otras tantas personas que están dispuestas a dar eso y más por conseguir una habitación. Mucha competitividad y la mayoría de ofertas para corto plazo. Berlín es la ciudad del cambio y casi nadie quiere estar en el mismo sitio más de 1 año.

Mi caótica experiencia con final feliz

Me llamaron de mi actual trabajo un 5 de noviembre, diciéndome que empezaba a trabajar en Berlín en 2 semanas, por lo tanto me tenía que mover, al menos, un día antes. En mi caso, no miré nada desde Madrid. Me vine a la aventura un domingo empezando a trabajar el lunes, apurando bien. De hecho el hostal lo reservé ese mismo día. Sí, soy un poco desastre y puede que el karma me castigara por eso… Pasé 2 semanas y media en Die Fabrik Hostel hasta que encontré un piso en mi querido barrio de Kreuzberg. Un piso en el que mi iba a quedar inicialmente un mes ya que no era un contrato real y no podía hacer el famoso Anmeldung. Luego fueron dos meses y al final, me quedé 3 meses gracias a mis adorables compañeros de piso que me acogieron y me ayudaron a que no me quedara solita y desesperada en la calle 🙂
“El Anmeldung es el certificado de empadronamiento. Hay que hacerlo en el Bürgeramt, que suele ser el ayuntamiento de cada barrio (Bezirk).  Es imprescindible para hacer casi todo: alquilar un piso, el carné de la biblioteca, apuntarte a la escuela de idiomas, abrirte una cuenta bancaria…”

Otra opción hubiera sido buscar desde Madrid a distancia. El problema de eso es que puedes encontrarte con una estafa, como le pasó a una compañera de trabajo que llegó de Milán a Berlín con la casa a cuestas a una supuesta dirección que le habían dicho en la cual no existía ningún tipo de vivienda. Dinero a la shit y búscate la vida.

Ahora mismo, si os soy sincera, todo este proceso, lo recuerdo como una experiencia positiva que me ha servido para aprender muchas cosas y a la vez lo recuerdo con cierta nostalgia. Los comienzos son duros e intensos pero también bonitos… Las 35412 visitas que hice durante esos 3 meses se las cuento a la gente riéndome y recordando las situaciones surrealistas que pasé en ciertos momentos pero que me han llevado hasta donde estoy ahora mismo. Le verdad que después de todo lo que he vivido, ya nada en Berlín me sorprende.

Hubo dos situaciones de mucha impotencia y rabia. Salí antes del trabajo para ir a ver un piso y al llegar nadie me abrió la puerta yeiiii. Por cierto, salir de trabajar a las 6 de la tarde, en invierno que anochece a las 3.30 e ir a ver un piso, es como si en España vas a verlo a las 10 de la noche, por lo que casi nadie estaba dispuesto a veme la cara a esas horas. Así que solía aprovechar los fines de semana donde también me encontré joyitas como las que os cuento a continuación:

Como ya os he dicho, dos de mis supuestas visitas no se llevaron a cabo porque nadie me abrió la puerta. Una de las veces estaba lloviendo, hacía mucho frío, me perdí y acabé en un kebab cenando un trozo de pizza. Fue un gran drama y si ahora lo pienso me doy penica a mi misma. Esto que os cuento de que nadie abra la puerta, va enlazado a todas las estafas y perfiles falsos que hay para engañar a la gente y aprovecharse de su desesperación y es lo que más rabia me ha dado de mi búsqueda, porque muchas veces se detectan rápido, pero otras no y pierdes literalmente el tiempo hablando durante 5+ días con una persona que lo único que quiere es estafarte. Cuidado con esto. Curiosamente, casi siempre se utiliza la misma estrategia: el dueño del piso se encuentra fuera del país, pero se compromete a enviar las llaves del piso una vez haya recibido una transferencia por Western Union o similar con una parte del dinero. Insistid siempre en ir a ver el piso, no aceptéis ofertas donde os dicen que os envian las llaves y tampoco os fiéis de las fotos. Si un piso es demasiado bonito y demasiado barato para ser verdad, si nunca se ha podido visitar en persona y si todo parece extrañamente fácil, en el 99% de los casos será un fraude. No existe el mundo perfecto y menos en Berlín.

Otra de las tantas veces, la habitación que fui a ver me gustó, todo era real, PERO: era un séptimo sin ascensor, cuando llegué el dueño del piso era raro de narices y mientras hacía la visita me comentó que la persona que vivía ahí actualmente no podía saber que yo estaba visitando el piso (a él le iba a echar) y mientras hablábamos en una habitación empezó a poner música de fondo para que la persona no se enterara de que yo estaba ahí. Todo demasiado turbio, así que decidí irme y obviamente mi respuesta fue no.

Otro de los días fui a ver un piso en Prenzlauberg, un barrio residencial muy guay. Hablé con una tal “Aline”, para mi nombre de chica de toda la vida, y cuando llegué a la casa, me abrió la puerta un hombre de 2 metros con voz de ultratumba. La casa estaba llena de dibujos de niño pequeño que hacía todo mucho más su-rre-a-lis-ta. La habitación que supuestamente ofrecía era…atención: un agujero. Sí, un agujero en la pared de un salón con una cama y una cortina. No me podía creer lo que estaba viendo… Quería que viviera en un agujero de un piso donde vivían 4 personas más y del precio mejor no os hablo. La fotos que yo había visto antes, eran falsas. Huí, literalmente de la casa.

En otro de mis intentos, la visita comenzó siendo positiva. La casa era grande, de mi estilo y bien ubicada. Me recibió una chica con un bebé; nos tomamos un té mientras me explicaba los requisitos para la persona que seleccionaran. La típica entrevista vaya. Todo iba en orden, pero la cosa cambió cuando se me ocurrió preguntar si el bebé era suyo. Me dijo que me tocaría vivir con ella y su bebé, y una pareja con otro bebé. Querían que los lunes cuidara de los bebés y que los fines de semana no saliera mucho para estar pronto en casa y no despertarles. Hastalueguiiiiii

Otro día fui a ver una casa en un barrio que me encanta, Neukolln. Ese día la verdad que estaba un poco desesperada y la habitación no era muy grande ni barata pero estaba dispuesta a cogerla si me elegían. En el rango de tiempo que fui a verla, que fueron no más de 15 minutos, 9 chicas más vinieron a verla, -nueve en quince minutos-. Parecía una competición a ver quién era mas simpática de todas. Un nivel de peloteo importante que me dio tanta pereza… La mayoría fingían ser super afines a las futuras compañeras de piso que eran las que nos entrevistaban. Tuve que apuntar mis datos en un papel que luego mirarían para decidir a la elegida. Había más de 70 nombres sin exagerar… Salí sabiendo que ese no iba a ser mi sitio y asi fué.

Al poco tiempo conseguí contactar con una chica de unos 30 años que ofrecía una habitación. Quedamos un sábado por la tarde y me dijo de quedar antes de que anocheciera para ver bien todo. Ahí empecé a sospechar… Me esperaba cualquier cosa menos lo que allí vi. Era una casa en ruinas, un piso sin paredes, lleno de escombros, oscuro y raro de narices. La situación era la siguiente: la chica con su perro explicándome cuál sería mi habitación, me lo tenía que imaginar porque no había ni líneas en el suelo que separaran lo que iba a ser la cocina, el baño, el salón…sólo había piedras, paredes tiradas y una pobre desesperada (yo) alucinando con lo que veían mis ojos. Otra X a mi lista de la esperanza, y ya iban 2 meses y medio…

De todas estas anécdotas que os estoy contando, podría añadir muchas más. Contacté más de 600 personas en este rango de tiempo, me metí en más de 30 grupos de Facebook (a veces siento que después de todo este proceso, todo Berlín me conoce). Físicamente pude ir a ver alrededor de 20-25 casas. Una de las veces, casi voy a ver un piso en el que una de las reglas era ir desnudos…me enteré de esa regla 5 minutos antes y menos mal, fui a ver una habitación que resulta que era una comuna y obviamente la visita no duró ni un minuto, fui a ver pisos que me gustaron pero no me eligieron. Llevaba ya 2 meses y medio día tras día con el estrés mental de no poder parar de pensar en lo mismo. Salía de trabajar y pasaba de estar en frente de un ordenador varias horas a ponerme desde casa a intentar una y otra vez encontrar algo… frustrante. El agotamiento mental y el no parar de darle vueltas a la cabeza fue sin duda lo peor de todo este proceso.

Otra de las tantas veces fui a ver un piso donde la habitación estaba bien, muy blanquita, limpita. Un poco fashion para mi gusto. Las chicas con las que me tocaría vivir eran simpáticas y cada una de una parte del mundo. Me dijeron que si la quería me la daban a mi porque les había caído bien. Era mi oportunidad después de 2 meses y medio. ¡Les podía decir que sí y era mía! Como no me gusta tomar decisiones en frío, les pedí unas horas para pensar. ¿Y qué hice? Rechazarla. Muy bien Patricia, genial… No la cogí, no la sentía como mi casa y llegados a ese punto decidí que no me importaba esperar o aguantar un poco mas hasta encontrar lo que realmente quería. Estuve dándole demasiadas vueltas y pensando que había sido idiota habiendo dicho que no, pensando que a lo mejor me había vuelto demasiado exigente y nunca iba a encontrar nada. Pero creo que hice lo correcto. No me veía viviendo en esa habitación, ni viendo todos los días esa calle demasiado tranquila para mi gusto. Simplemente una sensación muy personal a la que hice caso.

Dos semanas después de ese día fui a ver el piso donde vivo ahora entre los barrios de Kreuzberg y Friedrichshain (para mi la mejor zona para vivir y donde mi corazoncito quería estar desde el minuto 1 que pise Berlín). No llevaba ningún tipo de expectativa, de hecho había salido con gente de mi trabajo el día anterior y estuve a punto de no ir a verlo por pereza y por asumir que la respuesta iba a ser 95% no. Pero pensé, ¿y si por fin es mi sitio? Fui a verlo. Por fuera me encontré con un edificio en construcción donde no podía ni ver el número del portal. Otra aventurita berlinesa para no variar. Aunque la primera impresión del edificio por fuera fue un no rotundo, el hijo del dueño del piso me enseñó la habitación y me enamoré literalmente (de la habitación eh, no del hijo del casero). Claro ejemplo de que lo importante es el interior jajaja. Sabía que ese piso iba a ser mío, tenía un presentimiento. Al cabo de 3 días esperando la respuesta del casero, recibí un mensaje que me decía que le entregara una serie de papeles cuanto antes porque 47 personas más estaban interesadas. Moví cielo y tierra para entregar todo a tiempo y, finalmente el piso fue mío.

Llevo viviendo aquí un mes y una semana. He vuelto a mi paz mental, al barrio de Kreuzberg que es donde siempre quise estar y donde siempre he estado: en el hostal, en mi primer piso y ahora. Debo agradecer de corazón a todas las personas que han estado conmigo en este proceso, física, moralmente o ambas. A Emma, mi compi italiana de trabajo con la que paso 24/7 que ha seguido y sigue mi día a día, A Angie, otra pieza fundamental que ha dado vida a esta aventura berlinesa y ha estado ahí cada minuto para escucharme y ayudarme en todo lo que ha podido, como la mudanza por ejemplo 🙂 A mi departamento que me enviaban todo lo que encontraban, me ayudaban a traducir contratos en alemán, palabras raras…y a gente en general de mi empresa que al principio sin casi conocerme se ofrecieron a todo tipo de ayuda, me preguntaban y me apoyaban. A mis compis de mi anterior piso que me acogieron dos meses más de lo previsto y me lo hicieron muy fácil. A toda la gente (amigos y familia) que desde España me han dado apoyo moral, se han preocupado por ver como estaba en casa momento. Lo valoro taaaanto, gracias 🙂

Insistir, persistir, resistir y nunca desistir

“Insistir, persistir, resistir y nunca desistir” Esa es y fue mi filosofía desde el minuto 1, y aunque a veces haya factores que juegan en tu contra para hacerte desistir, he de decir que nunca se me pasó por la cabeza volverme a España. Siempre veía un poquito de luz al final del túnel. Me aferré mucho a las señales que siempre digo que esta ciudad me da y aunque la gente piense que estoy loca me sirve a mi misma para mantener la ilusión, las ganas y encontrar el por qué de todo lo que me pasa.

El primer consejo y mas importante es: Aunque caigáis en la desesperación, que lo haréis, NO cojáis lo primero que os ofrezcan. No os conforméis con lo primero que esté a vuestro alcance. Pensad mucho, hablad con personas, pedid ayuda física. Hay gente muy buena por la vida que está dispuesta a ayudar sin recibir nada a cambio. Pensad también que hay personas que tienen mayores motivos para estar mal. Eso me ayudó mucho porque yo era consciente que mi situación no era la mejor del mundo y que no sabía dónde iba a estar mañana, pero nunca me faltó una cama donde dormir. A veces pensaba que me quejaba demasiado cuando había personas en la calle a -8ºC o gente viviendo situaciones mucho más injustas que la que yo tenía y con mayores motivos para quejarse.

Si volviera a vivir el proceso de nuevo, cambiaría algunas cosas que hice y otras que dejé de hacer. Algunos métodos que me hubieran servido más y otros que me quitaron mucho tiempo. Con la experiencia se aprende, así que no tengáis miedo de fracasar, de hacer algo mal, de fallar. Lo importante es que seáis conscientes de los errores para no volver a cometerlos. Siempre lo digo, Berlín es una ciudad de retos y de poner complicaciones por el camino. Tomároslo como una experiencia y no os agobiéis con el tiempo. Esa semana o dos semanas de diferencia pueden hacer que encontréis lo que realmente estáis buscando.

Estoy abierta a consejos y a ayudar en lo que pueda, así que me podéis preguntar sin problema. Me gustaría también que me contaseis otras experiencias que hayáis tenido vosotros sea en el lugar que sea y otros consejos que le daríais a los nuevos aventureros.

Dónde buscar pisos/habitaciones:

Documentación

Si sois de los afortunados que ya habéis encontrado piso, la documentación es el siguiente paso necesario para tramitar el Anmeldung y son las siguientes:

  1. Tres últimas nóminas o prueba de ingresos mensuales. La cantidad neta ha de ser tres veces superior al precio del alquiler. En caso de querer compartir piso, los ingresos se suman. Por ejemplo, si una pareja quiere alquilar un piso cuyo importe son 550 euros al mes, la suma de sus ingresos netos deben ser iguales o superiores a 1650 euros.
  2. Schufa con una antigüedad no superior a tres meses
  3. Copia del pasaporte
  4. Carta del último casero confirmando que se es buen pagador  (Mietschuldenfreiheitsbescheinigung)

Ánimo, suerte y mucha pacieeeencia. Nos vemos por los berlines 😀

Pati


Comments

10 responses to “Encontrar piso en Berlín, ¿misión imposible?”

  1. Excelente y muy documentado post.
    Enhorabuena y suerte claro…
    Buen finde

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    1. Muchas gracias a ti Carlos por dedicar tiempo a leerlo! Buen fin de semana 🙂

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    Anonymous

    Buen artículo Pati!!! Por cierto me encanta Berlín!!!

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    1. Muchas gracias!!! 🙂

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  3. Mónica Avatar
    Mónica

    Me ha encantado el post me ha enganchado como un buen relato😁, gracias !!!!

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    1. Gracias Mónica!!!! 😀 Saludos desde Berlín

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  4. Aracely Vargas Quispe Avatar
    Aracely Vargas Quispe

    Hola, Patricia! me mudo a Berlín en Agosto; tu post lo he encontrado por casualidad intentando ver cómo es la vida en Berlin y me ha ayudado mucho a imaginármela 🙂 felicidades por todo!

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  5. goodlivingclub Avatar
    goodlivingclub

    Hola, Patricia, muy buen artículo. Gracias.

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    1. Gracias a ti por leerlo!! un saludo 🙂

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